FILTRAN DESGARRADORA CARTA DE MUJER QUE SE FUÉ AL VACÍO CON HIJO EN BRAZOS

En el barrio de Ibagué en Colombia una madre se fué al vacío desde el puente La Variante con su hijo de apenas 10 años en brazos.

Esta penosa situación ha dejado toda una comunidad muy triste debido a la corta edad del menor y todos se preguntaban la razón que llevó a la madre a tomar tal decisión, la madre tomaba préstamo tras préstamo (estos eran préstamos que pagas en cuotas pequeñas pero con un interés alto).

Debido a la gran cantidad de préstamos que la madre tenia llegó al borde de la desesperación; eso es lo que explicó la mujer en la carta que dejó. Las letras que la mujer había escrito antes de su partida comenzaron a difundirse en varios medios, destacando sus súplicas de ayuda para obtener crédito para todos aquellos en una situación similar.

Me despido de este mundo. Me metí en los ‘gota a gota’ hace más de dos años. Me acabaron comercialmente y mi hogar ya no está aquí.

Por favor, hagan algo. Todo el comercio está siendo acabado por esta gente: hogares y negocios”. Mientras la carta va revelando las líneas, se puede percibir con facilidad el gran dolor y vacío con el que vivió la mujer durante este último tiempo: No tengo esperanza. He sido vencida y humillada. El hombre que dijo amarme me dejó sola, sola.

Me dejaron sin nada, todo lo que trabajé, todo lo que viví, todo lo que amé, todo lo que dí, se me arrebató en un instante. Mi error fue confiar en las personas equivocadas. ¡Qué equivocada estaba cuando pensé que esa era mi solución! Qué equivocada estaba en ese momento que recibí ‘Ayuda’ pensé que las cosas mejorarían, ¡qué equivocada estaba cuando decidí darle una oportunidad más al amor! Qué error más grande cubrir un error con otro y eso me llevó a perderlo Todo” [sic].”

El final de la nota es desgarrador; mira la impotencia de la madre, las circunstancias que no dan plata a la vida: he fallado en todas las formas posibles, le he fallado a la persona que más amo en mi vida, no puedo sostener la vida que soy Aprender, no puedo darle calor comida, lo expongo al peligro, lamento decepcionarte.

“No soporto la idea de que alguien te haga daño por mi culpa, prefiero irme y olvidarme del mundo, cada vez es más difícil respirar, las amenazas, la deuda, el dolor, ya no aguanto más. Me llamarán cobarde, pero solo Dios sabe el dolor y el miedo que me hace sentir que alguien te lastimará por mi culpa. ¡Si alguien pudiera ayudarme! ! ! ¿Quién puede prestarme dinero? tal vez en casa? Nadie… El mundo es peligroso y no puedo protegerte. Me desespero, fracaso, humillo. Todos mis días son grises. Mi corazón latía salvajemente de dolor. Lloro de frustración e impotencia. Soy una perdedora. No te defraudaré esta vez, hijo mío, ya nadie puede lastimarnos…”

Cómo terminó todo fue tal golpe para el país que desde la partida de la mujer, el gobierno ha comenzado a destinar más de un millón de pesos para atender a personas que viven en situaciones crediticias similares.